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La apología de la estupidez: PLANEA, la nueva prueba ENLACE

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La apología de la estupidez: PLANEA, la nueva prueba ENLACE

Por Gerardo Eugenio Alvarado Hierro

La noción de evaluar la calidad educativa no es un concepto nuevo, en México se han estado haciendo intentos por realizar tales mediciones desde los años 70, sin embargo, los efectos han sido poco o nada fructíferos en medir, adecuadamente, la calidad de la educación, en sus distintos niveles, debido a la necesidad de control centralizado, el desconocimiento de la teoría educativa y su aplicabilidad en el paradigma mexicano y la simple y llana estupidez.

Un poco de historia…

En los años 70 la Secretaría de Educación Pública (SEP) inició la aplicación de evaluaciones educativas en los niveles básicos mediante los acuerdos secretariales: 3810, 17, las pruebas se basaban, en buena medida en la evaluación del aula y la escuela a través de entrevistas y/o pruebas estandarizadas a docentes y directivos, el efecto, como podrá imaginarse fue la inversión en talleres de capacitación, que poco o ningún efecto tuvieron y más tarde la aplicación de exámenes de desempeño en escuelas normales.

Durante los años 80 se inventó la prueba “Instrumento de Diagnóstico para los alumnos de nuevo ingreso a secundaria” (IDANIS), que propiamente no era una prueba de conocimientos tanto como de habilidades básicas, constaba de 60 preguntas de opción múltiple y constituía una herramienta para “discriminar” a los candidatos a ingresar al nivel de secundaria. La década de los 80 se caracterizó por distintos esquemas simuladores que pretendían evaluar la calidad educativa, aunque ninguno tuvo éxito.

Ya entrados los años 90 la SEP ordenó la creación de unidades estatales de evaluación y se creó el acuerdo secretarial de evaluación (acuerdo 200), que una vez más hacía énfasis en las condiciones físicas de las aulas y en la función administrativa de las escuelas a nivel básico, hasta aquel momento sólo preescolar, primaria y secundaria. El gran avance de ésta década fue la creación del Centro Nacional de Evaluación (CENEVAL), una asociación civil independiente, con fondos propios que nació  bajo la dirección del Mtro. Antonio Gago, las evaluaciones del CENEVAL estaban dirigidas a medir la calidad educativa a nivel medio, medio superior y superior, a partir de la aplicación de pruebas estandarizadas a egresados de estos niveles.

CENEVAL aplicaba pruebas “voluntarias” a instituciones que deseaban conocer sus propios índices de calidad educativa, sin embargo no revelaba sus resultados al público en general, los resultados pasaban directamente a la SEP y al gobierno federal para su valoración; el más grande éxito del CENEVAL fue desmitificar a las escuelas privadas como superiores a las escuelas públicas, ya que son igual de malas que igual de buenas. Más tarde se crearon los exámenes de admisión de CENEVAL, de igual forma, de aplicación voluntaria y cerramos la década de los 90 con la invención de la carrera magisterial.

El concepto de la carrera magisterial (CM) no está mal, en papel, sin embargo, su correcto funcionamiento depende de la transparencia y la evaluación objetiva al ejercicio docente, una cuestión que constituye el talón de Aquiles en el magisterio mexicano. De inicio no todos los profesores, independientemente de su buen o mal desempeño en el ejercicio de su profesión tienen derecho a acceder a la CM, ya que la propia SEP convirtió el trámite de ingreso en una pesadilla, una vez dentro, se premia la antigüedad, la preparación profesional y la actualización y superación personal, áreas que avala el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Al cabo de unos años las coevaluaciones, desempeño escolar y apoyo educativo áreas que controla la institución educativa dónde labora el aspirante (integrante de la CM) se convirtieron en un concurso de popularidad entre compañeros y en un ejercicio de envidia al más puro estilo de los “cangrejos mexicanos”. Las áreas controladas por el sindicato se convirtieron en nichos de oportunidad para el intercambio de favores y el peculado descarado. Así, por casi veinte años la carrera magisterial se ha ido convirtiendo en un buen ejemplo de nuestra habilidad para degradar y corromper una institución creada para el mejoramiento de la calidad educativa.

En la década del 2000 se creó el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) para la evaluación del sistema educativo nacional el mismo organismo que nos otorgó la prueba ENLACE a nivel Básico y a nivel Medio-Superior, al mismo tiempo la SEP inició un programa de evaluación de políticas y programas y se aplica la prueba PISA y Excale, se hacen reformas “cosméticas” a la carrera magisterial y se inicia con la evaluación universal de docentes y directivos, al menos en el papel.

En el 2012 se crea el acuerdo secretarial 648 que deroga al acuerdo 200 y se le brinda autonomía al INEE de SEP, la intención es crear una política de evaluación nacional obligatoria. Un año más tarde se reforma el artículo tercero constitucional y se inventa el servicio profesional docente, el sistema nacional de evaluación y se añaden funciones al INEE.

Y ahora qué…

En 2006 el INEE lanzó la prueba ENLACE en la que participaron más de 9.5 millones de estudiantes, era la primera ocasión que se tenía “una idea” de la calidad educativa en el país, los resultados fueron publicados y se creó, sin pensarlo, una suerte de “ranking” nacional de instituciones de educación, lo que creó pocos ganadores y muchos perdedores. Los primeros encontraron excusa para subir sus cuotas y empezaron a hacer hasta lo imposible para mantenerse en la cima, los segundos, llegaron al punto de suspender sus clases para preparar a su alumnado para la prueba ENLACE y/o darles las respuestas.

Casi desde sus inicios la prueba probó que su aplicación y sus resultados eran poco confiables, sin embargo, como muchas iniciativas educativas en los últimos cuarenta años, se veía bien en papel. Al respecto la investigadora Lucía Rivera de la Universidad Pedagógica Nacional (UPNa)afirmó “no sólo fueron poco útiles, si no que en los hechos sólo sirvieron para denostar a las escuelas y a los docentes. La investigadora Etelvina Sandoval, también de la UPNa afirmó “no hay diagnóstico ni balance que sustente las decisiones y oriente la construcción de algo distinto”.

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FUENTE: SEP 2014.-En la imagen se aprecia un aumento (en verde) de los resultados “bueno y suficiente” de la prueba ENLACE año con año, mientras que la deserción escolar y la percepción de la educación decaían.

Para este 2015 se ha inventado un nuevo instrumento denominado prueba PLANEA, a diferencia de la prueba ENLACE, este instrumento se basa enteramente en una evaluación de logro, es decir, no evaluará a los docentes ni a las instituciones y servirá como un marco de referencia sobre la adquisición de habilidades, además de valores y actitudes sociales. La aplicación del instrumento también será distinta, ya que las escuelas evaluadas probaron ser “poco confiables” SEP y el INEE aplicarán y evaluaran el instrumento.

La prueba ENLACE nos costó casi 18 pesos por alumno evaluado, más de 170 millones de pesos al año, esta nueva aventura evaluadora costará más de 200 millones de pesos en 2015, los resultados que arroje la prueba PLANEA servirán, en teoría, para la creación de una política educativa más adecuada y más eficaz.

El mito de evaluar la calidad…

Cualquier docente sabe que una prueba escrita tiene límites, cualquier instrumento, no importa cuánta planeación y cuántas mentes fueron vaciadas en su creación es imperfecta, por el sólo hecho de que no todas las personas pueden ser evaluadas de forma escrita adecuadamente. La calidad no puede, entonces, limitarse a la aplicación de una prueba estandarizada que arrojará resultados estandarizados, los seres humanos no somos estandarizados.

Hay que entender que lo que es indispensable establecer son los objetivos de nuestra política educativa, porque la educación como la conocemos no tiene más sentido que llenar de conocimientos útiles e inútiles a una colección de niños indefensos a lo largo de una jornada de ocho horas sin asumir la responsabilidad de lo que esto causa en su desarrollo como seres humanos.

Aún no estamos en condiciones de medir el “clima escolar” y  la participación de los padres en la educación está limitada a los días de “demostración” y los festivales escolares. Al mismo tiempo los recursos con los que cuentan las instituciones educativas en el país, en términos de materiales e infraestructura son diametralmente distintos.

La calidad educativa puede ser medida si se asume que cualquier resultado que se obtenga será extremadamente relativo, los factores que inciden en ella son los alumnos, su disposición a aprender y el clima que se vive en el aula y en la escuela en general, ahí entran en escena los docentes, su preparación y su sensibilidad y experiencia, lo mismo que los administradores de las escuelas y su sensibilidad para acercarse a los alumnos e involucrar a los padres de familia; finalmente, entra en juego el estado y su habilidad para evaluar el funcionamiento de las escuelas más allá de la tramitología y la certificación (discriminación) que pueda hacer de los profesores.

No todas las personas pueden asumir el ejercicio docente, es una actividad tan sui generis que requiere de un perfil particular, vocación de servicio y curiosidad, involucra un sacrificio personal y profesional y sobre todo, es una actividad que en su esencia misma es provisional. Evaluar el desempeño escolar, sin tomar en cuenta todos estos factores sería un error y muy seguramente traerá los mismo resultados que otros experimentos en el pasado, lo preocupante es que mientras más tiempo tome establecer una política educativa con miras al futuro en México más crecerán los efectos de no tenerla, traducidos en informalidad, desempleo, NINIS, delincuencia y en términos generales falta de desarrollo.

 

¿usted qué opina?

 

Referencias

http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/inee-anuncia-nueva-prueba-de-evaluacion-de-preescolar-a-bachillerato.html

http://www.jornada.unam.mx/2013/07/28/politica/015n1pol

http://www.pueblaonline.com.mx/2014/portal/index.php/nacion/item/18416-se-termina-la-prueba-enlace-y-la-sustituyen-con-planea#.VL_44UeUeSo

http://www.educacionfutura.org/enlace-y-excale-a-examen-inee-y-sep/

http://www.edweek.org/ew/articles/2013/10/30/10schneider.h33.html

http://www.chihuahua.gob.mx/atach2/sec/uploads/File/idanis.pdf

http://www.cronica.com.mx/notas/2006/226497.html

http://snte.org.mx/seccion33/assets/Lineamientos%20de%20Carrera%20Magisterial.pdf

0 Comments:

  • Laura Ryes / Responder

    Es lamentable que en cada sexenio nuestro país siga padeciendo por las deficientes políticas establecidas en lo que se refiere a la educación.
    Cada vez los maestros están más decepcionado. La mala imagen que se ha creado de ellos, por unos cuántos o unos muchos, no quiere decir que todos seamos flojos, irresponsables o ignorantes. Dentro del Magisterio existe gente talentosa, trabajadora, responsable, sensible y trabajadora, que en mucho se esfuerza por sacar adelante al país.
    Me gustó la nota.

  • jose miguel / Responder

    si es buena esta prueba para todos los niños

  • Jenny / Responder

    Tan solo en mi preparatoria, la mayoría de los alumnos contestaron mal el examen porque no tiene valor ni les dan puntos, por eso estamos como estamos.

  • María Eugenia Hierro Madrigal / Responder

    Me gustó el artículo, porque hay mucha desinformación y es increible yo entrevisté a 5 amigas maestras sobre el tema y una de ellas que tiene poco de jubilada, ni siquiera tiene la menor idea de la prueba!
    Mientras en México se siga haciendo todo al vaporazo y con fines sólo de ejercer enormes presupuestos en lugar de pensar en enormes resultados,seguiremos en el rezago educativo y en ekl rezago de muchos temas.

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