logo
PLATAFORMA

El doble discurso del Estado: Los cigarros electrónicos

cigarrillo_electronico

Por Gerardo E. Alvarado Hierro

El consumo de productos de tabaco, llámese cigarrillo, pipa, puro o tabaco para mascar causa adición en el usuario directo y afectaciones de distinta índole en el usuario indirecto. El consumo de productos de tabaco es adictivo en función del potencial adictivo de la nicotina, que al ser inhalada, fumada o masticada ingresa al torrente sanguíneo y estimula al sistema nervioso central mediante la liberación de la hormona epinefrina (adrenalina) que eleva el ritmo cardiaco y, momentáneamente, estimula la respiración y presión sanguínea generando una sensación de bienestar.

La palabra operativa en ésta breve explicación es: “momentánea”, ya que el efecto de bienestar producido por la droga es “pasajero” el usuario busca replicar la sensación de bienestar ergo convirtiendo su consumo “esporádico” en un consumo más bien “habitual”. La diferencia entre un usuario esporádico y uno habitual es una cuestión de enfoques, tanto como de números; el usuario prototípico obtiene entre 5 y 200 dosis de nicotina al día habitualmente, sin embargo, más allá de la nicotina el usuario se expone a cerca de 10,000 sustancias, muchas de ellas altamente carcinogénicas.

En los últimos siete años la tasa de decesos relacionados con el consumo de productos de tabaco pasó de 60 a 70 mil al año1, el gobierno mexicano ha emprendido varias acciones de poco o ningún efecto desde 2010 empezando por un aumento dramático del 34% en el precio de los cigarrillos al público, que en su momento indignó a los titanes del tabaco en México: Phillip Morris2 y British American Tobacco3, más tarde se inició una campaña que prohibía la mercadotecnia de productos de tabaco, después se impuso una campaña nacional que imponía a las tabacaleras el uso de imágenes grotescas que “prevenían” al usuario de los peligros del consumo de productos de tabaco, como es de esperarse ninguna de éstas políticas funcionó.

Existen distintos motivos por los cuales es tabaco es adictivo, más allá de generar una dependencia física, debido a la adicción del cuerpo a la nicotina, existe una dependencia emocional asociada al tabaquismo, el espejismo de que consumir un cigarrillo calmará nuestro nervios, la presión social en grupos en edades vulnerables e impresionables de pre-adolescentes, adolescentes y post-adolescentes, sin mencionar el hecho de que el consumo del tabaco es frecuentemente asociado con imágenes oníricas de libertad y madurez.

Por desgracia el consumo de tabaco comienza en casa, con amigos y familiares, en reuniones y en la escuela, estadísticamente el bachillerato es, hasta en un 78%, el momento en el que un individuo inicia con el consumo de productos de tabaco, comúnmente por uno de tres motivos: curiosidad, presión social o imitación en general. Durante los primeros días y hasta semanas el consumo es desagradable, se trata de un vicio que requiere de la formación del hábito para brindar cualquier clase de placer.

Si verdaderamente el Estado está preocupado por revertir una tendencia en aumento de complicaciones a la salud y muerte una campaña de concientización debe, necesariamente, incluir a las escuelas, a los padres y a los medios de comunicación, porque los fútiles esfuerzos hasta éste momento son considerados “balas de fogueo” en la lucha contra el tabaquismo en México.

Testimonio

En Septiembre de 2014 el que suscribe dio inicio a su tercer intento por dejar el cigarrillo, un hábito de cajetilla y media por día (30 cigarrillos) que duró más de 20 años. Al inicio, debido al aumento en los precios de los cigarrillos decidí que era un buen momento para “bajarle”, después de algunas semanas reanudé mi consumo habitual, indignado de gastar cerca de $90 pesos diarios en cigarrillos.

Decidí que para dejar de fumar limitaría mi consumo usando una cigarrera con capacidad para 14 cigarrillos, por desgracia, cuando quedaban 8 cigarrillos la psicosis se apoderaba de mí y compraba una nueva cajetilla “por si acaso”. Empecé a fumar cigarrillos “light” pensando que reduciría el efecto, al menos un poco, ninguna de éstas medidas funcionó. Deje de cargar encendedores, pero rápidamente aprendí a encender un cigarrillo con cualquier artefacto disponible en casa u oficina.

En Agosto de 2013 conocí, por vez primera, el cigarrillo electrónico en un viaje al exterior, fue una revelación, dejé de fumar por varios días hasta que mi dispositivo se descompuso y dejo de funcionar, busqué por todas partes sin encontrar un reemplazo en México y volví a fumar, incluso con más intensidad. Después de algunos meses encontré el modo de importar un dispositivo y líquidos de nueva generación al país a un precio razonable sólo para encontrar que en México, debido a una legislación “misteriosa” que reformaba la legislación del tabaco, el cigarro electrónico está prohibido.

Después de otro viaje al extranjero adquirí mi actual dispositivo electrónico de Vapeo (cigarrillo electrónico) y decidí en Septiembre pasado dejar de fumar, así, en mi tercer intento tengo seis meses sin fumar, mi capacidad pulmonar y cardiaca lentamente se reestablecen y a mis 34 años me siento mejor que nunca, lo que me lleva a preguntarme:

Si realmente queremos prevenir 70,000 muertes al año, incontables casos de afectaciones pulmonares, cardiacas y gastos en salud pública y mercadotecnia en políticas públicas es necesario concientizar a las personas desde sus hogares, escuelas y posibilitar a que los interesados empiecen a usar una alternativa que funciona como el cigarro electrónico.

Por Gerardo E. Alvarado Hierro

Quiere saber más sobre el cigarrillo electrónico visite nuestro blog:

http://cued.mx/blog/el-cigarrillo-electronico-una-alternativa-a-fumar/

Notas:

1Rodríguez, R., Muertes por tabaquismo aumentaron 10% en México, El Universal, mayo 21 2014, recuperado en: http://www.eluniversal.com.mx/sociedad/2014/muertes-por-tabaquismo-aumentaron-10-en-mexico–1012061.html

2Phillip Morris comercializa sus productos, en su mayoría cigarrillos en 160 países del mundo, cuenta con 60 fábricas y emplea a cerca de 77 mil empleados. Reporta ingresos por cerca de 63,000,000,000 de dólares al año. En México tiene fábricas en México y Guadalajara.

3 British American Tobacco comercializa sus productos en 180 países, cuenta con 50 fábricas y más de 60,000 empleados, 2,000 de ellos en México, tienen fábricas en Monterrey y Nayarit.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Diplomado en Investigación Criminal INFORMACIÓN
Con los más prestigiados y reconocidos especialistas
LEER
Contacto
Bienvenido a Centro Universitario de Educación a Distancia.
  • Angela Barrientos 105-B Col. Centro
  • 01 (771) 71 0 41 21
  • contacto@cued.mx