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Desastre natural, catástrofe social

 

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Un desastre natural puede ser definido como un evento disruptivo y/o catastrófico producto de los procesos naturales del planeta que involucran daño a propiedad, pérdida de vidas, daño a la integridad física de las personas y la suspensión de servicios sociales. En términos generales, un evento disruptivo natural no se considera catastrófico de forma automática; cuando ocurre en áreas donde existe un bajo índice poblacional un evento disruptivo causa poca o nula afectación, sin embargo, cuándo un evento disruptivo natural ocurre en áreas vulnerables, ya sea por su integridad estructural o sobre población, el nivel de desastre puede ser inconmensurable.

Terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, tsunamis, incendios, avalanchas y otros procesos geológicos han estado presentes a lo largo de la historia de la humanidad, han barrido con civilizaciones completas y continúan dándonos una poderosa lección: en realidad no somos los amos del planeta. Sólo en 2012 se registraron 905 catástrofes naturales que costaron la vida a miles de personas y generaron gastos por miles de millones de dólares, lo irónico es que 2012 fue un año moderado.

Las catástrofes naturales ocurridas en los últimos años fueron causadas en 45% por cuestiones meteorológicas (tormentas, huracanes), 36% por cuestiones hidrológicas (inundaciones), 12% por cuestiones climatológicas (ondas de calor, gélidas, sequía) y 7% por eventos geofísicos (erupciones volcánicas, terremotos).

Vivimos en una era de progreso que enmascara, sutilmente, la codicia e inequidad que reina en nuestras comunidades; vivimos en ciudades establecidas arbitrariamente, algunas en áreas de riesgo ante los procesos naturales del planeta, fingimos haber dominado a cada creatura que habita éste mundo y haber establecido el orden y la continuidad, sin embargo, cada que la madre naturaleza dispone, ya sea por el cambio climático (la verdad inconveniente), el restablecimiento del equilibrio (hipótesis Gaía) o un acto de Dios, que ocurra un evento disruptivo natural todas nuestras máscaras caen en un instante y nos asumimos incapaces de controlar al mundo.

La catástrofe social ocurre después de que el desastre natural azota a una comunidad y evidencia nuestra falta de preparación, lo hemos visto ocurrir en numerosas ocasiones, grupos humanos aislados después de la hecatombe natural, gobiernos ineficaces que no pueden brindar ayuda, grupos que aprovechan el desorden para dedicarse a la rapiña y el saqueo, especulación de precios y acaparación de productos de primera necesidad, la oportunidad de negocios que viene de la mano con el desastre y revela nuestros verdaderos colores, nuestro egoísmo.

El planeta está cambiando, los desastres naturales serán una constante que no podemos anticipar del todo y que, simplemente, no podemos controlar, nuestra avaricia seguirá siendo el eje de nuestra vida y los procesos de externalización que vienen aunados a nuestro estilo de vida coadyuvaran a enfatizar el cambio climático. La única manera de prevenir futuras catástrofes sociales será trabajar sobre nuestros objetivos individuales y comunitarios, de lo contrario, además de defendernos contra la naturaleza habrá que defendernos de nosotros mismos.

In memoria

El terremoto de septiembre 19 de 1985 en la ciudad de México duró sólo 3 minutos y cobró la vida de alrededor de 10,000 personas, causando lesiones a decenas de miles más. Casi 3,000 edificios fueron demolidos por los daños causados por el temblor, sin embargo el espíritu de la comunidad no se derrumbó, la sociedad civil se involucró y salió en auxilio de lo más necesitados, ante el fracaso del estado en el ejercicio de sus funciones de salvaguarda de la comunidad.

Recordamos a los que perdieron la vida en el más devastador terremoto de la historia de México, a 29 años del evento que cambió, irremediablemente, a nuestro país. Recordamos a todos aquellos que brindaron una mano y de forma desinteresada ayudaron a las labores de rescate y salvamento. Eventos como el terremoto del 85 no tienen por qué convertirse en desastres sociales cuando actuamos como comunidad en beneficio de todos.

Lo ocurrido en Baja California es, sin embargo, un reflejo exactamente opuesto de lo que pasó en la ciudad de México hace 29 años y signo de la degradación de nuestro tejido social, nuestra identidad nacional y nuestra obsesión con tener más de lo que necesitamos, somos un pueblo fuerte, podemos ser mejores y debemos ser mejores, nada puede prepararnos del todo contra los desastres naturales por venir, pero podemos ayudarnos y hacer que no se conviertan en catástrofes sociales.

Referencias

http://www.history.com/this-day-in-history/earthquake-shakes-mexico-city

http://www.utne.com/politics/natural-disaster-zm0z13sozros.aspx#axzz3Dn9mcGNf

http://books.google.com.mx/books?id=mvwqBAAAQBAJ&pg=PA126&lpg=PA126&dq=unreadiness+under+natural+catastrophe&source=bl&ots=wPeDrPFj2E&sig=5BcIMpZFGPgsdQ6ggDWAO9cgS44&hl=es&sa=X&ei=boUcVP_LPMWeyASlzYDgBQ&ved=0CGgQ6AEwCA#v=onepage&q=unreadiness%20under%20natural%20catastrophe&f=false

http://en.wikipedia.org/wiki/Natural_disaster

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